Del libro:“Sopa de Pollo Para el
Alma” de Jack Canfield y Mark Victor Hansen
Si los niños viven con crítica,
aprenden a condenar. Si los niños viven con hostilidad, aprenden
a pelear. Si viven con temor, aprenden a ser recelosos. Si viven con lástima,
aprenden a estar apenados de si mismos. Si viven con burla, aprenden a
ser tímidos. Si viven con envidia, aprenden lo que son los celos.
Si viven con vergüenza, aprenden a sentir culpa. Si viven con tolerancia,
aprenden a ser pacientes. Si viven con valor, aprenden a tener confianza.
Si viven con elogio, aprenden a apreciar. Si viven con aprobación,
aprenden a gustarse a si mismos. Si viven con aceptación, aprenden
a encontrar amor en el mundo.
Si los niños viven con reconocimiento,
aprenden a tener una meta. Si viven con participación, aprenden
a ser generosos. Si viven con honestidad e imparcialidad, aprenden el valor
de la verdad y la justicia. Si los niños viven con seguridad, aprenden
a tener fe en si mismos y en quienes los rodean. Si viven con amistad,
aprenden que el mundo es un agradable lugar para vivir. Si viven
con serenidad, aprenden a tener paz en la mente. ¿Con que están
viviendo tus hijos, nietos o biznietos? Dorothy L. Nolte